Escribir la tesis en el siglo XXI

Fuente: tioltda.com

Fuente: tioltda.com

A veces me siento muy afortunada al darme cuenta de que tengo a disposición muchos avances tecnológicos, que facilitan mucho las a la hora de escribir la tesis.

Cuando leí el libro de Joan Bolker, Escribir la tesis en 15 minutos al día, me costó mucho hasta visualizar los consejos que la autora daba a quienes decidían no recurrir al ordenador para escribir la tesis. Hablaba de pros y contras de escribir a mano o a máquina. Daba consejos sobre cómo editar un texto mecanografiado, como recortar cada párrafo (literalmente) e ir moviéndo los trozos sobre una mesa para lograr una prosa más adecuada. Y desvelaba que ella solía guardar sus disquetes en el congelador.

Al margen de las herramientas técnicas que ayudan a escribir más agilmente, Internet es al mismo tiempo nuestro mejor amigo y peor enemigo. Es extremadamente útil para buscar cualquier cosa y acceder a mucha información de manera ágil y rápida.

La semana pasada tuve que ir a la biblioteca, porque necesitaba un artículo de 1994 que no estaba en versión digital en el repositorio de mi universidad y en Internet había que pagar para descargarlo. Llegué a la biblioteca, subí a la hemeroteca, busqué la revista, me di cuenta de que en la estantería sólo estaban los volúmenes desde 1998 hasta 2002, la bibliotecaria no estaba, fui a buscar a alguien a otra sala, me atendieron, rellené la solicitud, bajaron al depósito, me subieron la revista, fotocopié el artículo (era bastante largo), poniendo de monedita en monedita en la fotocopiadora, recogí las copias, devolví el ejemplar y me fui. Todo ello en 40 minutos. Si hubiera encontrado el artículo en Internet en ese mismo tiempo no digo que podría haber leído detenidamente el texto, pero al menos le hubiera pegado una leída rápida, tomado unas notas, etiquetado, almacenado y mirado la bibliografía que cita. El acceso abierto es un gran invento, sobre todo en ámbito científico.

Sin embargo, al mismo tiempo Internet se puede volver en nuestra contra, si caemos en sus tentaciones. Las redes sociales están a un clic, la lectura del correo puede llevar más tiempo de lo previsto (y de lo adecuado), del correo del trabajo se pasa al correo personal, siempre llega algún mensaje interesante o algún boletín de noticias que nos lleva a otra página, las alertas del correo, etc. etc. Y eso nos puede desviar de nuestro trabajo. Es la temida procrastinación, tan común como peligrosa (y a la que dedicaré pronto otro post).

Finalmente, hoy en día las mismas tesis han cambiado y ya no se pide que se hagan trabajos ingentes, de 800 páginas, que se tarda 10 años en hacer. Agradezco que me toque hacer la tesis siguiendo la modalidad actual, más ágil y de tamaño más reducido. Aunque siga siendo el trabajo al que dedicaré más tiempo, siempre es mejor acabar la tesis en un tiempo razonable que aspirar a la perfección.

Mejor una tesis acabada que una tesis perfecta

Así que aprovechemos las herramientas que tenemos a disposición y hagamos un buen uso de ellas. Que la tecnología sea nuestra aliada, y no se convierta en un obstáculo al trabajo bien hecho y a la productividad.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s